Ladrón de fotografías

Julián G. de la Mata, ladrón de fotografías. Contestatario, irreverente, descreído… Por no creer, el fotógrafo soriano Julián García de la Mata no cree ni en las reglas de la fotografía pues, desde siempre, sintió profunda aversión hacia cualquier tipo de norma, y la fotográfica no iba a ser la excepción. Desde el principio se esforzó en ignorarla, o más aún, en negarla. Después de muchos disparos, sin quererlo -y probablemente a pesar suyo- ciertos aspectos de la técnica fotográfica han ido llegado hasta él: la exposición, la composición, la profundidad de campo, el balance de blancos… todas ellas cosas aburridísimas. Eso sí, lo otro, lo más importante, la creación de un universo propio, el desarrollo de una mirada personal, en definitiva, la magia… eso llegó como debe llegar, en silencio, en soledad, con la práctica de hacer miles y miles de fotografías. La mejor técnica de Julián es su inspiración, su afilada intuición. El "ver" antes ...