Las Alegres Lloronas

Yo creo que en estos tres últimos años he visto varios conciertos buenos, algunos aceptables y otros pocos malos, pero malos malos de solemnidad. Y aunque para acordarme de alguno de los primeros debería hacer algo de memoria, cosa que no haré, sí puedo decir cual de todos ellos me sorprendió más. Fue en el casco viejo de Soria, en el Cafetín "la Luna", una noche de perros y pies redondos. Las componentes eran dos chicas, una de ellas con una guitarra y la otra con una botella de Cuervo y un desparpajo que le llegaba hasta el mismísimo pico de oro de la botella. Se llamaban Las Alegres Lloronas . Y aunque el aforo de la Luna es pequeño, la entrada para el concierto era más bien menguante, por lo que el sonido, la voz y el ingenio de estas artistas aprovecharon la noche para tomar todo ese espacio vacío -quién sabe si alguno más- y rellenarlo de momentos hermosos e inolvidables para quienes tuvimos la suerte de presenciarlo. Provocadoras, em...