11/12/10

Recaudación





Contaba los céntimos al igual que los minutos y después echaba "la cuenta la vieja". Tantos minutos, tantas monedas deberían entrar en el delantal. Y cuando anochecida volvía ya para el chabolo, arrastraba sus penas con mayor dignidad que si la calderilla fueran millones.
Puerta del Sol, Madrid, 2006.

2 comentarios:

  1. ¡Qué bien sabes hilar historias a partir de tus excelentes fotos! Bravo, Inopio. Un saludo.

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  2. ¡Gracias Sara!... uno hace lo que puede
    ¿Te das cuenta que el tuyo ha sido el primer comentario de este blog? (...lo active ayer). Así que gracias por partida doble. ;-)

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